En proyectos sometidos al SEIA, la geoinformación debe poder localizarse, interpretarse y mantenerse trazable durante las distintas etapas del proyecto. La consistencia entre sistema de referencia, fechas, precisión, atributos y formatos de entrega es parte relevante del trabajo geomático.
Esto implica controlar la cadena completa: establecer la referencia espacial, capturar los datos, procesarlos, verificar su calidad y preparar los productos cartográficos y geoespaciales de acuerdo con los requerimientos aplicables al expediente y a las plataformas del proceso de evaluación ambiental.
El objetivo no es solo producir un mapa, sino dejar una base espacial documentada y consistente que pueda ser utilizada para líneas de base, áreas de influencia, caracterización territorial y comparaciones multitemporales. El procesamiento y la entrega se ajustan a las instrucciones y estructuras de geoinformación vigentes para el proyecto.






