En minería, el dato geoespacial se captura sobre una faena que no se detiene. Los frentes cambian de semana en semana, el acceso está restringido por seguridad y las ventanas de medición deben coordinarse con la operación.
Buena parte de los levantamientos termina comparándose con un diseño, un estado de avance, una campaña previa o un modelo de referencia. Por eso, la estabilidad de la red de control y la consistencia entre campañas son tan relevantes como la precisión del levantamiento individual.
En la propiedad minera existe además un componente legal que requiere antecedentes espaciales confiables. Apoyamos ese trabajo mediante coordenadas, transformaciones, superficies, superposiciones y cartografía, diferenciando el componente geomático de las decisiones y actuaciones jurídicas que correspondan.






