La inteligencia artificial geoespacial permite procesar nubes de puntos o grandes conjuntos de imágenes para automatizar y agilizar la interpretación técnica.
Su aplicación puede incluir clasificación semántica, detección de objetos y análisis multitemporal. La calidad del resultado depende de la representatividad de los datos, la definición de las clases, el entrenamiento, las métricas de evaluación y la revisión humana.
Cuando se aplica sobre grandes volúmenes, la automatización permite procesar una escala que sería difícil de abordar manualmente y mantener criterios homogéneos dentro de un flujo de trabajo controlado.






